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sábado, 20 de noviembre de 2021

Adiós al Dr. Alfredo Díaz y Serna u.u

https://www.facebook.com/FaCiCoUAEM/posts/4670075116372621

Amigo de la familia, exprofesor de mis padres, docente universitario y excompañero de trabajo, el Dr. Alfredo Díaz y Serna fue para mí una de las mayores influencias intelectuales que recibí en la FaCiCo.

Polémico, contestatario, evidentemente psicosocial, aprendí de él que, en realidad, todo lo personal es político. Todo. Hasta ir al baño.

Hablar con él era casi como tomar terapia intelectual (no psicológica). Me hizo entender varios aspectos de mi origen filogenético (siendo hijo de dos de sus alumnos destacados). Me brindó su guía y su apoyo moral en los tiempos más difíciles. Me ayudó a encontrar departamento, no una sino dos veces. Me convenció de seguir en la UAEMex, después de que el M. en P.E.E.S. Javier Margarito Serrano García me retiró de la plantilla de profesores. Y me hizo revalorar muchísimo mi habilidad para escribir:

"Si yo tuviera la habilidad que tú tienes, publicaría dos o tres libros por año", me confesó una tarde, sentados sobre una banca afuera del Edificio "G". 

"Libros, ¿de qué?", pregunté cándido.

"Por supuesto de Psicología", respondió parco.

Con el trato personal, conocí su faceta de cronista: uno de los más críticos de la UAEMex. Para él, la Facultad en la que trabajábamos debería llamarse "Facultad de Psicología" y no de "Ciencias de la Conducta".

"Los conductistas son, ante todo, instrumentistas", relataba. "Y como buenos instrumentistas, están al servicio del Capital", se lamentaba. "Esta Facultad nació como un proyecto interno de la Facultad de Humanidades. Pero, por supuesto, actualmente, ha perdido su espíritu humanista".

El paro estudiantil del 2020 le dio completamente la razón.

Cuando publiqué mi Moratoria, el Dr. Alfredo hizo un esfuerzo evidente por leerme. Totalmente ciego, debido a la diabetes, le pidió a sus alumnas que le leyeran mi libro. Y todavía, después, le dictó a un par de ellas el texto de mi presentación (que publiqué en este blog). Sus palabras se convirtieron, más allá del cliché, en verdaderos tesoros. En reflexiones breves, concisas, profundas que señalaban los aspectos interesantes del texto (así como las fortalezas y debilidades de mí mismo).

El Dr. Alfredo deja no sólo textos inéditos sobre Psicología y Psicología Social sino, incluso, textos literarios que por modestia o inseguridad personal nunca vieron la luz. Un gran académico que nunca fue Director ni Profesor en Posgrado. Un talento humano más desperdiciado por los burócratas de la UAEMex. Un amigo.


Saludos.

miércoles, 13 de junio de 2018

AMLO, el próximo Presidente de México









Doce años después del Fraude Electoral de 2006, Andrés Manuel López Obrador está a un paso de convertirse en el próximo Presidente de México. A todos aquellos que apoyamos su candidatura a lo largo de tres procesos electorales, esto nos llena de gozo. Por fin, triunfará la justicia. Por fin, tendremos un gobierno diferente.



Nunca olvidaré cuando, en 2011, el Mtro. Juan Carlos Fabela Arriaga, Subdirector académico de la FaciCo, me llamó la atención por proyectar a mis alumnos el documental Fraude: México 2006, en una actitud completamente prianista que, por supuesto, no tiene nada que ver con la supuesta "autonomía" de la que se jacta la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex).



Después de que López Obrador asuma la Presidencia, la tarea que queda pendiente es desarticular las redes de corrupción e impunidad prianista que tanto daño le han hecho al país.



No olvidemos la rampante corrupción de la administración de Eruviel Ávila Villegas que dejó en quiebra al Estado de México, sobre todo en el sector salud. Por eso, ahora el ISSEMYM, el ISEM y los hospitales generales no cuentan ni con insumos, ni con materiales, ni con medicamentos, al grado que los trabajadores de dichos hospitales han tenido que laborar bajo protesta.



https://sincroniadiario.com/estatal/denuncian-desabasto-en-hospital-para-el-nino-en-toluca

En algo tienen razón los prianistas: López Obrador no será la varita mágica que cambie todo, de un solo golpe, en el país. Nosotros como ciudadanos organizados debemos hacer frente a las administraciones corruptas que nos gobiernan a nivel municipal, estatal y federal.


Saludos.

jueves, 31 de marzo de 2016

"Moratoria" @ Facultad de Ciencias de la Conducta (UAEMex)



El martes 29 de marzo, acompañado por el Dr. Alfredo Díaz y Serna, Profesor de Tiempo completo y Cronista de la Fa.Ci.Co., se realizó la presentación de "Moratoria" en lo que es mi antiguo espacio laboral y académico.



Esta fue la primera vez que se presentó mi libro frente a una comunidad distinta a la artística, y que se generó un debate muy diferente tanto sobre los temas que abordo en mi libro como sobre lo que significa leer y escribir.



Las referencias a la neurosis, a la perversión, a la pasión y al deseo no se hicieron esperar en los comentarios de los presentes. Pero, también se reflexionó sobre la identidad, la migración y el mundo globalizado.



Después de la presentación, los asistentes pudieron adquirir el libro, y llevarse una dedicatoria (además de mi firma en japonés).





Agradezco, de manera pública, a todos los presentes, por haberme acompañado en la primera presentación del año en curso.


Saludos.

Palabras del Dr. Alfredo Díaz y Serna sobre "Moratoria"





Moratoria: posiciones, yuxtaposiciones, trazos y trizas escriturales
Alfredo Díaz y Serna[1]

En mi contemplación, en ese afán de dirigir mi mirada hacia adentro, navego, escribo, deambulo en el mundo de la sombra, de los significados escondidos. Transito en el lugar de mis pensamientos, acudo al rincón de los recuerdos, y en ese vaivén, en ese mecer, de pronto una invitación inusitada y presurosa para comentar en público del poemario de Christian E. Hernández. Sorpresa, al tiempo complacencia y agrado por participar en el acto religioso de encadenar pensamientos sesudos, extraviados, cínicos, con las puertas y las ventanas abiertas de par en par, para no sólo atisbar, sino contemplar, el arcón de sentimientos y emociones prestas para mitrar sus encajes, nudos y ojales, en el entretejido de pecaminosos contenidos. Presente moralidad, moral laxa, taciturna.

Soy un hombre, sin mujer, insatisfecho. No soy feliz porque el amor es lo último que tengo. Hace mucho que alejé del tejado a las palomas: perdí a mis niñas, las putas ya se casaron, mis amigas se cansaron de acosarme, no encuentro ninfas, y la desesperación por sentir, de nuevo, ese calor, salta a mis venas.

Presto doy lectura al trabajo de Christian. La resulta de la interpretación por mí elaborada se encuentra vehicularizada en el discurso escrito para el público aquí presente. Esta encomienda es una actividad riesgosa. Por momentos, en la lectura, pierdo el hilo. Después, discurro en mi empeño de lectura, dando traspiés a cada rato. Mis convicciones se mueven, se aflojan frente a las que el autor plantea. Me conmueven, me sacan de mi sitio de confort e indolencia.

A lo largo de mi vida, he sido un niño. En mi tiempo libre, he jugado a imitar el mundo adulto. No me arrepiento de haber salvaguardado mi alma. Después de eyacular en el vientre de una chica que contaba trece años, me di cuenta cómo era ser un niño chiquito en realidad. Hasta ahora, el FBI no ha encontrado evidencia suficiente para levantarme cargos: abuso sexual infantil, violación por equiparación, estupro...

Los arrebatos del autor no significan algo para mí por el convencimiento de sus argumentos, pero sí por la fuerza de la pasión puesta en su escritura. Tampoco, lo abyecto de su verso libre, que come sus deseos, añoranzas y, principalmente, las proximidades rememoradas hechas carne, hechas piel, caricia.

Amor: estoy muriendo por ti, de sed por ti, de amor por ti, de hambre y de calor, por la falta del frío circular de tus caderas por mis huesos. Necesito de tus manos y un pie para ponerte a salvo las espaldas. Necesito de tu cuerpo para quemar tus quince años. [...] Son las cinco de la tarde con quince minutos y necesito de ti y tu saliva sobre mí. Llegarás tarde, mi amor, tan sólo llega. No sé si para cuando vengas, aún estaré contigo, espiritualmente esperando por ti. Ayer tuvimos sexo oral y no puedo sacar de mi cabeza la imagen de tu cabello castaño en mi regazo, provocando la salida de mi líquido, la miel turbia, la dulce miel. Sobre las escaleras que llevan a tu casa, doce peldaños que llevan a tu habitación, nos besamos, magreamos, chupeteamos, como sólo los hijos de Caín pueden hacerlo.

El pecado, la culpa, transitan entre los espacios de los párrafos, de las palabras, de las letras. No se esconden. Están presentes desde el papel de fondo de la escritura.
Hay una expectación, luego un espasmo, al enfrentarme a la lectura, a la voz escrita de un autor que escribe para que alguien lo lea, lo escuche. Sorprendido de la extrañeza con que el autor expresa sus cotidianos sentimientos, me presento ante ellos sin estrategia alguna de lectura. Voy directo, sin tapujos, ni nudos borromeos de supuesta crítica. Al tratarse de poesía, dejo guardada mi armadura argumentativa, voy con el pecho abierto para la emoción.
En las palabras, las cosas y las acciones que Christian nos cuenta, entreveo, entre escucho, el sonar de palabras huecas y llenas, con resonancias y ecos que nombran lugares, lúdicos, lúbricos. Límites fronterizos se cruzan, entremeten, se penetran, en un cúmulo de intrincados significantes.

Japón se me abre como un melocotón al gusto: Momoiro Bookmark, ADULAS Tgp, Rorita-picts: se entrometen en mi amor social, intervienen en mi vida de pareja.

Ayer no hice el amor. Ayer me masturbé salvajemente: la cabeza apoyada en la pantalla del ordenador, liberando la tensión a borbotones. Opté por los chiquillos de la red. Después de dar click en Usama Bin Laden’s cruel pornophilia.

El autor nos hace pasar los límites de las fronteras geográficas, éticas, de la bivocalidad, de su plática consigo mismo, y de la heteroglosia de sus divisiones que se van, rebotan, en ese monólogo que parece no escucharse, pero que está allí vociferando.

- Sólo a través de ti, puedo decidir mi vida -dijo el muchacho enamorado, y tras desenvainar la espada corta, abrió de un tajo su vientre, imitando a Yukio Mishima.
Después de aquella tarde frente al televisor, me abracé a la cintura de Valeria y le dije:
- Alguna vez me dieron ganas de hacer lo mismo.

No están fijas las fronteras de su cotidianidad, de cierta pesadumbre que le causan sus propias palabras, que no le molestan más que su precario equilibrio frente a su máscara de soledad que se antepone a sí mismo.

De nuevo en México/ busco a la chica que me hizo feliz antes de salir de viaje/ (no está disponible)/ por eso enfurezco/ corro/ lloro/ termino por aceptar que tiene novio/ y grito con desesperación la letra de alguna canción en japonés/ para que los hablantes hispanos no sepan de mi dolor/ de mi tristeza/
En México no hay karaoke/ por eso enloquezco/ me salgo de clases y bebo tequila/ acompañado de personas a las que termino por llamar amigos...

Esa paradoja remueve mis fronteras: me obliga a dudar de mi pensar, de el tiempo, el espacio y de la función y campo de la palabra. En su abrupta escritura, identifico la liminalidad del estar quieto y del moverse, la añoranza bipartita de lejanía y cercanía, de pecado, placer y delito.
¿Por qué hablo en primera persona? Porque tengo el encargo de interpretar la urdimbre de su texto, que ha sido afectado, que me afecta, que me conmueve y hasta me obliga a mentir, a traicionar al escritor, a la escritura y a mí mismo. Conmovido por la verificación dicha, escrita, ahí me quedo, la reflexión vendrá después.
A este narrador que gesticula y articula, le escucho reclamo, lamentaciones. Escucho desde él, quejidos desde los huesos y del pene que han hecho costumbre, que generan, sostenidos en esperanzas, en anhelos. Pero, advierto, el autor miente o al menos dice algunas palabras por otras, hace juegos de abalorios, juega con el silabario.

La gente dice que amar es volcarse
virar hacia la mar
precipitarse
gaviotas heridas que van hacia el fondo del mar
entre las olas
centellos de plumas salvajes... (de “Kokoro kamikaze”)

Otra vez, la liminidad, la ironía, el juego de las paradojas, de la duplicación de sentidos, de la bivocalidad, y la parodia, abren en mí límites de comprensión, donde me regocijo por lo carnavalesco, por ese empeño constante del autor a derrumbar las convicciones más arraigadas.

En el centro comercial, las personas simulan seguir un patrón establecido: solteras hermosas, solteros radiantes, parejas unidas, familias felices, niños juiciosos e hiperactivos. Compra un producto y adquiere un estilo de vida: no es la televisión, es tu monotonía; no es la computadora, es tu falta de conocimiento; no es el automóvil, es tu falta de independencia; no es el teléfono celular, es tu miedo a la soledad.
He visto a las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura”, confesaba Allen Ginsberg en Howl. Las mejores mentes de la mía han sido absorbidas por el sistema burgués.

La fractalidad en su sistema escritural no deja apuntar en su calidoscópica conjunción al vínculo de una unidad universal, no dicha, expresada en el disimulo. Conforme avanzo en la lectura, descubro la coherencia: por ahí, escondido subrepticiamente, se suma algún convencionalismo en el armado de cada tema, el cual le da coherencia-ligazón-congruencia. Incongruencia del discurrir del verso.
No me extraña la autoreferencialidad como atalaya, mezcla de música barroca, hard core, rythm and poetry, alarido de acordes jazzísticos, de vez en vez, armonías suaves, rítmicas. Una híbrida versificación que realiza el autor con displicencia.
Otra de sus cartas bajo la manga es la ironía. La transversalidad de la misma está presente en su escritura. Propuesta por acceder a nuevos lenguajes no creados, emergentes, distantes de sus antecesores y antecedentes literarios.

Han pasado más de once años desde aquellos relámpagos de agosto, y me doy cuenta que, de manera fatal, mis profesores de El Colegio de México erraron: no era la pedofilia lo que defendí a capa y espada, tanto en México como en Japón, sino el derecho a vivir y disfrutar del mundo pop.

De mi parte, en la dificultad de interpretación del poemario de Christian, de inicio me di a la tarea de inquirir, de buscar lo oculto de las intelecciones y emociones expresadas por el autor. Lo dicho o mal dicho en mi interlocución lo hago desde mi intersubjetividad y del efecto causado por el texto literario. En el fondo, permite entrever, en su estructura, dejos de hibridación cultural, acomodados en anárquico ordenamiento. Al fin, la presencia de un decir abigarrado de emociones.


[1]    Doctor en Educación, Especialista en Comunicación Educativa, Licenciado en Psicología, Profesor de Tiempo Completo y Cronista de la Facultad de Ciencias de la Conducta de la Universidad Autónoma del Estado de México. Ha publicado las crónicas Mis cuatro mujeres (UAEMex, 2014), Crónica de los olvidos (UAEMex, 2014), Crónica del movimiento del 68. Derechos humanos (UAEMex, 2015), Palabras, palabras y más palabras. Crónica de la cotidianidad insitu (UAEMex, 2015).

miércoles, 24 de diciembre de 2014

UAEMex: Psicólogos sin terapia pero con "orientación"



En enero de 2012, cuando decidí escribir y publicar mi artículo titulado "Psicólogos sin terapia", en el ya difunto Boletín "Trabajo y Compromiso", lo hice con la convicción de que tener estudiantes universitarios, aspirantes a Licenciados en Psicología, con más problemas personales/emocionales que yo mismo no era sano.

Lamentablemente, las autoridades de la Facultad de Ciencias de la Conducta, en aquel tiempo, hicieron caso omiso a mi denuncia. Peor aún, como "castigo", me separaron del Consejo editorial del Boletín, y de mis clases.

Tal como lo denuncié en su momento, las dos autoridades involucradas en mi sanción fueron el M. en P.E.E.S. Javier Margarito Serrano García, ex-Director de la Fa.Ci.Co, y el M. en C.S. Juan Carlos Fabela Arriaga, ex-Subdirector Académico y actual Director del CESPI: Centro de Estudios y Servicios Psicológicos Integrales.

Haber dejado a cargo del CESPI a una persona que sabía muy bien que los alumnos de la Licenciatura en Psicología no estaban siendo atendidos por el CESPI me parecía un caso flagrante de encubrimiento. Y así era, hasta recién unos días, cuando recibí el correo electrónico que muestro más arriba.

Ahora, la Facultad de Ciencias de la Conducta establecerá, a partir de enero de 2015, un "Programa de Orientación Psicológica" a cargo del Dr. Pablo Picardi Marassa, que tal como él mismo reconoce en su misiva, "no es un proceso psicoterapeútico" sino "un programa de apoyo y contención emocional" [sic.]

Adjunto al correo que recibí, se envían las imágenes de un diptico que informa sobre cómo debe de realizarse la canalización de los alumnos/tutorados al programa:





Dejo esto como prueba de que, hasta el día de hoy, los estudiantes de la FaCiCo no contaban ni siquiera con un servicio de orientación psicológica, como el que se ofrecerá, por primera vez, en la administración del Dr. Manuel Gutiérrez Romero.


Saludos.

jueves, 2 de octubre de 2014

Dos conferencias de Psicoanálisis en la Fa.Ci.Co.



Tal como publiqué en mi FaceBook, hace unos días, inicié la lectura de Metagenealogía de Alejandro Jodorowsky. Luego de comprender que Jodo estudió algo de psicoanálisis en su juventud, y que conoció personalmente a Erich Fromm cuando estuvo residiendo en México, entendí mejor por qué su obra está permeada de categorías, conceptos, perspectivas y hallazgos provenientes de la ciencia analítica.

Además, la visión que Jodorowsky plantea de la terapia, y la correspondiente sanación que se espera de ella, me cautivó:

Para que sane, es necesario que el paciente sea lo que en verdad es y se libere de la identidad adquirida: lo que los otros han querido que sea. Toda enfermedad proviene de una orden que hemos recibido en la infancia obligándonos a realizar lo que no queremos y una prohibición que nos obliga a no ser lo que en realidad somos.

La "enfermedad" como causa de la neurosis infantil que no ha podido resolverse, al fin de cuentas.

Sin embargo, la propuesta jodorowskiana va más allá del inidviduo y el devenir-resolución de su "novela familiar", y comprende el análisis del árbol genealógico del paciente (a quién Jodo llama "consultante") a través de las historias y las vinculaciones de padres, abuelos, tíos abuelos y bisabuelos, tanto de la familia materna como de la paterna.

El día de hoy, las ideas de Jodorowsky volvieron a mi mente cuendo escuché al Dr. Luciano Lutereau disertar sobre el papel del psicoanálisis en nuestros días:

Antes de su muerte, Lacan afirmó que, probablemente, en un futuro, el psicoanalisis desaparecería. Por supuesto, se equivocó. Al contrario, la aplicación de las herramientas provenientes del psicoanálisis comenzaron a utilizarse en diversos campos de acción como la sociología, la psicología de masas o la política.

[...]

El problema actual es que, en las universidades, se estudia a Freud y a su discurso, no a su dispositivo analítico. Eso conlleva un problema de orden ético porque se utilizan las categorías provenientes del psicoanálisis de manera indiscriminada, incluso, con una visión contraria a la propuesta de Freud, como cuando se mezcla la teoría analítica y la diagnosis del DSM.

Solté una carcajada. Sonreí. ¡Cuántas veces había sido reprendido, siendo profesor de la Fa.Ci.Co., por desechar el famoso Manual Diagnóstico y Estadístico de los Transtornos Mentales y pedir a mis alumnos que escucharan con atención a sus futuros pacientes! Me sentí felíz. Por fin, tenía algo de justicia divina.

Luciano revisó con la mirada el auditorio. Notó que un porcentaje amplio de los ahí presentes discrepaba de su último comentario, así que explicó un poco más su negativa a utilizar el bademecum de los psiquiatras y los psicólogos sin teoría:

A mí me parece sumamente atrevido que en la nueva versión del DSM-V, se incluya la rebeldía como una categoría diagnóstica. Díganme ustedes, ¿qué niño o qué adolescente no es rebelde?

Se escuchó un rumor disperso en el auditorio. Algunos asistentes se acomodaron firmemente en sus asientos como esperando una nueva embestida:

Además, los psiquiatras están enfermos... ¡de verdad! Trabajo con un psiquiatra que siempre me canaliza a consulta los casos "más extremos", según su perspectiva... ya saben: niños autistas (que resultan no ser autistas), niños con "trastorno por déficit de atención" (que no tienen mayor cosa), niños que matan animales (¿qué niño no ha matado alguna vez un animal?), niños que serán futuros criminales, casi asesinos seriales... y yo los recibo con gusto, y tras unas cuantas sesiones, se nota que evolucionan favorablemente, y que, a diferencia de lo que opinaba mi compañero, no eran casos "tan graves"...

Sonrio. Mi sonrisa abarca toda mi cara. Nunca me he sentido tan felíz en el auditorio de la Fa.Ci.Co. Desde su perspectiva, Luciano se da cuenta de que existe cierta inconformidad en los rostros de los asistentes, y suelta:

Lo que quiero decir es que el psicoanalisis es, sobre todo, un posicionamiento ético. Y todo aquel psicoanalista (que se atreva a llamarse "psicoanalista") debe abocarse, primero, a escuchar atentamente a su paciente, a revisar su condición, su malestar..., antes de llegar a un diagnóstico prefabricado. Gracias.

De esa manera, termina. La siguiente en tomar el micrófono es la Dra. Liora Stavchansky quien diserta sobre la tarea del analista, su relación con el paciente, y su relación con el discurso del paciente:

El psicoanalista ya no está alli en sesión, en consulta. El psicoanalista está vivido en la experiencia, tanto del paciente como de sí mismo. Al apegarse a un discurso, y visualizarse, el sujeto vivido ya ha desaparecido.

[...]

Ningun psicoanalista se autoriza ni por un título, ni por una trayectoria, ni por una comunidad académica o analítica, sino por su trabajo con los pacientes.

[...]

Lo más importante en psicoterapia son los cortes que realiza el analista en el discurso del paciente (como si fueran los cortes hechos sobre una banda de Moebius). Pero, sobre todo, lo que hace el paciente entre una sesión y otra (si lloró, dejó su casa, pidió el divorcio, se intoxicó, etcétera), así halla pasado mucho tiempo (semanas, meses) entre ellas.

Me pongo serio. Recuerdo mi propio proceso analítico, y recuerdo: lo que hice entre cada una de las sesiones fue escribir, y eso es lo que he seguido haciendo.

Las conferencias terminan. Me dirijo a Luciano y estrecho su mano. Lo noto bastante delgado, aunque todavía con cabello negro abundante. Saludo, también, a Liora. Le pido dedicarme su libro. Acepta.



No me alcanza el dinero para comprar un libro de Luciano. Ahora, tras investigar un poco más sobre él, descubro que también ha escrito ficción, y que tiene dos novelas: Los santos varones (2011) y Perezosa y tonta (2012). Quiero leerlas.

Parafraseando el título del libro de Liora, los bordes de mi mundo vuelven a resignificarse. Nunca creí que se pudieran dar cambios tan positivos en la Fa.Ci.Co. Se nota la mano (y el cerebro) del Dr. Manuel Gutiérrez Romero. Ojalá halla más eventos académicos como estos.


Saludos.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

@ Índice de autores de "La Colmena"


http://www.uaemex.mx/plin/colmena/indice_general/Indice_La_Colmena_nums_1_79.pdf

Desde que era estudiante de la Facultad de Humanidades de la UAEMex, uno de mis sueños era poder publicar mis textos literarios en la revista La Colmena. Después de participar como ponente en diversos coloquios, congresos, foros y conferencias, dos de mis profesores (el Dr. Luis Quintana Tejera, y la Maestra América Luna Martínez), me alentaron a "mandar mis textos" a la revista de la universidad. Siempre me resistí. No solo consideraba que mis escritos eran faltos de calidad, sino incluso, me daba pena forzar a las personas que laboraban en dicha revista a que me leyeran.

Tal como anoté en la "Introducción" de mi trabajo de titulación de la Licenciatura en Letras Latinoamericanas, el ya célebre Ensayo sobre pedofilia, a lo largo de 1999 y 2000, me desempeñé como colaborador editorial del periódico "Cambio de Toluca", ahora "Alfa Diario", bajo la tutela de mi amigo Miguel Ángel Alvarado. En aquel tiempo, escribía una pequeña columna de opinión titulada "Diálogos con la U..." en la que trataba temas diversos más allá de las problemáticas que acontecían en nuestra universidad.

Mi trabajo publicado en "Cambio" me hizo exentar la materia de "Periodismo cultural" que con tanto gusto nos impartió la Maestra América Luna, pero, por el contrario, me distanció ideológicamente de mi profesor: el Dr. Quintana. Recuerdo que alguna vez me dijo, con el periódico "Cambio" en la mano, "usted es un escritor, Christián (siempre acentuando la 'a', debido a su acento uruguayo), no un periodista..., y mucho menos un político".

Rebelde, necio y soberbio, como era al experimentar mi tránsito adolescente, no hize caso a las palabras de uno de los profesores que más me marcó en aquella Facultad de Humanidades, y me polaricé, todavía más, hacia la izquierda (ideológica, más que política). Cuando me di cuenta del doble discurso que los gringos estaban comenzando a estructurar alrededor de la "pornografía infantil" y de la "pedofilia", decidí tomar como tema de investigación tal controversia. El resto de mi historia personal, y los avatares que nos llevaron a mí y al Dr. Quintana a revisar desde otra óptica la obra de Gabriel García Márquez, la cuento en diversas partes de mi Ensayo sobre pedofilia.

Cuando, en el 2010, regresé a la UAEMex para incorporarme como profesor de "Comunicación" en la Facultad de Ciencias de la Conducta, un par de compañeros maestros me alentaron a "volver a publicar" en la UAEMex. Como he escrito, fue una sorpresa encontrar "El viaje del eros al logos" publicado en la página virtual de La Colmena, justo cuando yo estaba en Japón investigando sobre el rorikon. Pero, hasta ese momento, no tenía necesidad de publicar en una revista literaria.

Después de que el Director de la Fa.Ci.Co. decidió retirarme de la plantilla de profesores, y frente a la indiferencia (¿impotencia?) de autoridades civiles, laborales y universitarias frente a mi caso, decidí protestar por escrito, no por el hecho de "perder mis clases", sino por el hecho de vivir en una sociedad (universitaria) tan enferma, llena de "colegas" vanidosos, pedantes y prepotentes, alineados (sino es que afiliados) con el poder. Así fue como escribí y publiqué "Rito de paso" (mi rito) y "Hija Televisa" (la hija que nunca tendré).

Decidí protestar mediante la lírica, y no mediante la prosa, debido a lo que descubrí en un par de lecturas que tuve en la Fa.Ci.Co. sobre "poesía y psicoanálisis", y al consecuente debate con mis amigas Laura García Nava y Karina Hernández Martínez, las dos "psicólogas" a las que he hecho referencia en este blog y en los "Agradecimientos" de mi Tesis de Maestría en Psicología.

El ego (¡maldito ego!) me llevó a aceptar la invitación del Maestro Juan Carlos Carmona Sandoval para retomar mi proceso como autor en el sistema editorial de la UAEMex, y fue, a raíz de ello, que redacté los pomposos "Haiku: tradición poética de Japón", "El haiku en el zen japonés" y "Animación japonesa y shintō".

Si, actualmente, tuviera las horas-clase necesarias para seguir participando en el PROED, estaría felíz: ya tendría tres publicaciones en una revista indexada (y con ello, los puntitos necesarios para seguir recibiendo dinero del Gobierno Federal). Todo ocurre por una razón, y quizá, de volver a obtener el PROED, seguiría acumulando mal karma, al recibir ese dinero sucio, ahora, más sucio que nunca.

Aprendí a agradecer. No tengo trabajo fijo, ni definitividad, ni la garantía de que la cúpula de la UAEMex respete mi ideología y mi posición política. (No hay nada "humano" en dejar impune la trasgresión de los derechos laborales de los trabajadores de una universidad que se jacta de fomentar el humanismo.) Me alejo de la FaciCo, pero me llevo las enseñanzas de todos mis profesores; de los académicos con los que me crucé, debatí y polemicé; y de los priístas que creen que "me castigan" al ejercer su violencia patética.

Gracias a todos. Y que la vida les multiplique lo que dan.


Saludos.

martes, 10 de enero de 2012

@ Boletín "Trabajo y Compromiso" Año 1 No. 3


http://issuu.com/christianhernandez2/docs/boletin_octubre_diciembre


Update. Febrero de 2012. A raíz de la publicación de este artículo, el Director de la Facultad de Ciencias de la Conducta, M. en P.E.E.S. Javier Margarito Serrano García, me removió de mi cargo como Coordinador editorial del Boletín, y además, canceló el Taller de cultura e idioma japonés que había impartido durante todo un año en la Fa.Ci.Co.

Esta situación ya fue denunciada a las autoridades universitarias, pero debido a que ellos no tienen competencia para atender "asuntos laborales", no pudieron hacer nada para solucionar mi problemática.


Saludos.

viernes, 21 de octubre de 2011

@ Boletín "Trabajo y Compromiso" Año 1 No. 2



Por primera vez, dejé a cargo del espacio editorial a Octavio Adolfo Cruz Gándara, estudiante de la Fa.Ci.Co. y colaborador del Boletín, y, después de haber padecido las "fiestas patrias", decidí publicar un artículo de mi autoría: "Occupy Wall Street: la revolución de los gringos".


Saludos.

viernes, 5 de agosto de 2011

@ Boletín "Trabajo y Compromiso" Año 1 No. 1



Mi séptima editorial publicada en el Boletín de la Facultad de Ciencias de la Conducta, celebrando un año al frente de dicho espacio editorial, y celebrando, también, la construcción del puente peatonal que cruza, frente a la Fa.Ci.Co., la Avenida Toluca-Naucalpan.


Saludos.

viernes, 17 de junio de 2011

@ Boletín "Trabajo y Compromiso" Año 0 No. 7



Mi sexta editorial publicada en el Boletín de la Facultad de Ciencias de la Conducta, en ocasión del "Día del Padre", respecto a la paternidad responsable, los padres ausentes y las políticas educativas que deberían implementarse para evitar seguir reproduciendo el machismo.

También, en la página siete del Boletín, una genial caricatura de Quino.


Saludos.

viernes, 6 de mayo de 2011

@ Boletín "Trabajo y Compromiso" Año 0 No. 6



Mi quinta editorial publicada en el Boletín de la Facultad de Ciencias de la Conducta, en ocasión del "Día de las Madres", respecto a la maternidad como un ejercicio narcicista, los apegos parentales y el desarrollo emocional de los hijos.


Saludos.


viernes, 11 de marzo de 2011

@ Boletín "Trabajo y Compromiso" Año 0 No. 5



Mi cuarta editorial publicada en el Boletín de la Facultad de Ciencias de la Conducta, en ocasión de la conmemoración del "Día Internacional de la Mujer", respecto a la necesidad de impulsar una educación en la equidad de género.


Saludos.

lunes, 14 de febrero de 2011

@ Boletin "Trabajo y Compromiso" Año 0 No. 4


Mi tercera editorial publicada en el Boletín de la Facultad de Ciencias de la Conducta, en esta ocasión, presentando un pequeño cuento de Alejandro Jodorowsky sobre las "disparejas", su relación de sadismo-masoquismo y la violencia que generan.


Saludos.

viernes, 5 de noviembre de 2010

@ Boletin "Trabajo y Compromiso" Año 0 No. 3


Mi segunda editorial publicada en el Boletín de la Facultad de Ciencias de la Conducta, en ocasión del XIX aniversario del Centro de Estudios y Servicios Psicológicos Integrales (CESPI).


Saludos.

miércoles, 15 de septiembre de 2010