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jueves, 8 de agosto de 2019

"Górgoro" (2019) de Alonso Guzmán



Volúmen 12 de la colección Arca de Diablos, Górgoro de Alonso Guzmán es el segundo libro del autor publicado por Diablura Ediciones, y su primera novela de corte fantástico. Adentrarse entre sus páginas es descubrir el dominio de un Rey déspota, pero justo, preocupado por su pueblo y por su gente, y sólo a veces, por lo que hay más allá del plano en el que habita.

Las minificciones que componen cada uno de los capítulos del libro nos dan luz sobre el carácter del rey, sobre sus preocupaciones, sobre sus deseos:

X

Górgoro dijo: "Quiero un amigo", y Rathä le fabricó un hombre corpulento y valiente, pero Górgoro lo desnucó con furia en el juego de lucha. Rathä entonces le fabricó un hombrecillo pardusco y frágil, pero Górgoro lo venció en el arte del verso. Rathä, triste, le fabricó un hombre grueso y recio, con la mirada de un lince y con las manos esbeltas. "¡Cuánto se parece a mí!", exclamó Górgoro, y Rathä le mostró la cara de aquel hombre; Górgoro se dio cuenta que era él mismo. Jugaron el juego de la lucha y Górgoro perdió. En el arte del verso[,] Górgoro se quedó con la lengua en blanco. En la prueba mortal de la Espada de Fuego[,] Górgoro cayó vencido con una herida mortal y dio su último aliento. Rathä lloró y se disculpó de la muerte del rey, pero Górgoro, de pie ante el cadáver, dijo: "Este era muy fuerte, pudo haber sidomi amigo", y se retiró a sus aposentos. Rathä, confundido, tomó el cuerpo de Górgoro[,] y con sus manos lo dobló hasta convertirlo en un pequeño cuadro de papel.

LV

Gala le escribió una carta a Górgoro donde le decía lo mucho que le extrañaba y lo acres que eran los días sin él. Górgoro tomó una hoja en blanco, la dobló y le dijo al mensajero real que la llevara a donde Gala sin tardanza.

LXXIV

Durante la comida[,] había alrededor de Górgoro varios jóvenes hijos de reyes de comarcas vecinas. Uno de ellos le preguntó a Górgoro: "¿Qué es lo que siente su majestad al ser rey?" Górgoro le respondió: "Pronto lo sabrás, pero antes ven, siéntate en mi trono". El joven príncipe obedeció y se sentó en su trono. La comida seguía y el príncipe estaba muy contento en el trono hasta que miró hacia arriba. Un hombre ahorcado pendía sobre su cabeza; ese hombre era su padre. Aquel príncipe salió del palacio dando tremendos gritos y sollozando; Górgoro dijo :"Nunca será rey".

Górgoro podrá ser un tirano, un machista, un sádico, pero nunca un mal gobernante. Cuando la peste llega a su pueblo, Górgoro, sin saber qué hacer, se hinca frente a una roca afilada, y como nunca, ora. Pide por su pueblo. Reza.

Otra ocasión, cuando la comarca vive una severa sequía, Górgoro manda a matar cuatro niños, uno en cada valle, para que su sangre se vierta en la tierra. Los campos florecen y dan frutos en abundancia. El sacrificio de los mártires da resultado.

Finalmente, una noche, cuando alertan a Górgoro sobre una loba gigante que devora mancebos y doncellas, el rey se pone en marcha, y alista su espada para enfrentarse a ella:

"Eh, tú, ¿quién con su poder te ha dado el valor para venir aquí, humillarme y humillar a mi pueblo?" Pero la loba no contestó, se dio la vuelta y quiso meterse a su cueva entre bostezos; entonces Górgoro, furioso, la tomó por la cola y la jaló hasta desprenderla de su cuerpo. La loba se retorcía de dolor y aullaba. El rey de inmediato desenfundó su espada y le cortó la cabeza de un solo golpe. El cuerpo de la loba se tensaba y se movía enloquecido, y la cabeza, que yacía a unos metros del cuerpo, abría y cerraba los ojos como quien jala aire. Górgoro entonces abrió el estómago de aquella bestia maltrecha y escarbó para buscar, acaso, a aquellos [mancebos] que aún estuvieran vivos. Cuando entró bien adentro de ese cuerpo muerto y logró abrir el estómago[,] vio con alegría y asombro que varios jóvenes estaban ahí. Pero no estaban como el rey hubiera esperado... hombres y mujeres estaban completamente desnudos, hacían corro alrededor de una fogata, unos, y otros se perseguían en claro cortejo amoroso... Cuando los jóvenes vieron a su rey entrar con la espada en la diestra, con el sudor y la excitación en el rostro, supieron que todo había terminado, que aquel hermoso paraíso había sido roto por un rey valeroso.

Pero el peso que el héroe carga en sus espaldas es real. Górgoro sufre, en solitud, de remordimiento. Han sido tantas las personas y los seres que ha matado que parece que nunca más podrá volver a ser feliz. La muerte lo llama. Y la derrota se presenta, frente a él, como un cruel vaticinio.

En palabras del propio Alonso Guzmán, la historia de Górgoro muestra la maldad del hombre frente a la obtención del poder (y lo que implica tener poder). Para mí, es la historia de un hombre inmensamente solo que, en ocasiones, utiliza el poder como un divertimento. Y es que la vida de los hombres resulta tan aburrida, a veces, que cualquier acto que rompa esa normalidad puede resultar fantástico.

Cierro este post con mi capítulo favorito:

XVII

Cuando llegó un extraño visitante de tierras lejanas y habló con su extraño y lejano lenguaje ante la presencia de Górgoro, éste lo mandó a matar. Después, cuando un bufón se presentó con la misión de entretener al rey con frases graciosas y alusiones llenas de ingenio, Górgoro lo mandó a matar. Luego, cuando llegó a la comarca el poeta más lúcido y refinado de los reinos vecinos y se postró ante Górgoro para recitarle sus más hermosas odas, Górgoro lo mandó a matar. Estaba harto del lenguaje.

Saludos.

viernes, 15 de mayo de 2015

"Moratoria"



Moratoria es el primer libro que me he animado a publicar, después de más de 15 años de escritura, desde aquellos tiempos previos a mi ingreso a la Licenciatura en Letras Latinoamericanas de la UAEMex, cuando era discípulo del Mtro. Eduardo Osorio y asistía a los Talleres del Centro Toluqueño de Escritores.

Sin duda, Moratoria es una verdadera antología: desde los poemínimos que escribí después de los autoatentados en contra de las Torres Gemelas del World Trade Center (2001) hasta el poema que le da título al libro, el cual narra los hechos ocurridos alrededor de la muerte de mi hija, la bebé Karine Sophie, en diciembre de 2009.

Muchos escritores publican libros temáticos en los que ponen a prueba su capacidad para desarrollar ficciones que poco tienen que ver con su esfera personal. Ese estilo de escritura no es lo mío. Tal como lo he anotado, detrás de cada línea que he escrito y publicado está mi vida.

Admiro la capacidad de algunos escritores para crear mundos fantásticos ajenos a su realidad (social o personal). Pero comparto cabalmente la idea de Alejandro Jodorowsky sobre la función del arte: el arte debe de sanar: sanarme, por lo menos, a mí mismo.

Así, Moratoria recoge textos que partieron de (y que hacen referencia a) procesos personales de sanación, de evolución, de maduración emocional e intelectual, de intentos de escapar a la tristeza, a la soledad o a la locura:

"Deconstrucción": sobre la televisión y el terrorismo mediático provocado por los Estados Unidos de América después de los (auto)atentados del 11 de septiembre de 2001. [Un texto que toma los primeros versos de "Finisecular" publicado en La Luna 117.]

"La aprensión de la carne por caer": sobre la pedofilia, la soledad y la pornografía infantil en Internet. [Inédito.]

"Primer amor": sobre el amor infantil, la censura de los adultos, y el consumo de series de animación (estadounidenses, japonesas y europeas) transmitidas por televisión a mediados de la década de 1980. [Inédito.]

"Del Eros al Logos": sobre el amor juvenil, el ejercicio de la sexualidad, la vida en pareja, y el consumo de diferentes productos mediáticos y culturales a inicios de la primera década del 2000. [Una versión corregida y mejorada de "El viaje del Eros al Logos", publicado en La Colmena 43.]

"Tadaima": sobre el "shock cultural" que experimenté, después de realizar mi primer viaje a Japón (en 2002), al regresar a México. [Versión íntegra del texto publicado por la UAEMex en Apertura Universitaria.]

"Sayonara": sobre la nostalgia que me invade al recordar los momentos vividos, en mi infancia, en la Primaria "Adolfo López Mateos" de Metepec. [Texto publicado en La Colmena 71.]

"Yūkake": sobre la nostalgia que me invade al recordar mis últimos días en Japón, especialmente, en Fukui, al final del verano del año 2003. [Inédito.]

"Kokoro kamikaze": sobre el amor pasional y temerario: un corazón que se enamora de una persona, sin medir las consecuencias. [Inédito.]

"Kanai": sobre el final de mi relación con mi primera novia japonesa, a quien hice viajar a México en dos ocasiones (en diciembre de 2002 y en diciembre de 2005). [Inédito.]

"Rewind": sobre la nostalgia al recordar a mis amigos otaku de México. [Publicado en Valor universitario 37.]

"Moratoria": sobre los sucesos alrededor de la muerte de mi hija, la bebé Karine Sophie. [Inédito.]

"Rito de paso": sobre la vida burguesa que se apoderó de las mejores mentes de mi generación. [Publicado en Valor universitario 19.]

"Hija Televisa": sobre la hija (enajenada) que espero nunca tener. [Publicado en Valor universitario 28.]

"Mundo pop": sobre el valor de agradecer a las mujeres por todo lo bueno (y lo malo) que han dejado en mi vida. [Texto rechazado por Perfiles HT (de la UAEMex), publicado en La luna 137.]

Agradezco de todo corazón, a mi editor el Maestro Jorge Manuel Herrera por el trabajo conjunto, emprendido desde finales del año pasado, por el espacio, por el apoyo, y por la confianza para publicar mi primer libro.


Saludos.

jueves, 30 de octubre de 2014

"Los geranios y la nieve". Alonso Guzmán.






































Mr. Henry es un pederasta estadounidense que ha llegado, hace unos años, a la ciudad de Toluca para convertirse en un respetable profesor de idioma inglés en una escuela de paga. Nada tonto. El pedófilo siempre busca estar cerca de las niñas. El problema es que Mr. Henry no solo se excita sexualmente con ellas. También, las viola, tortura, mata, y desaparece, conservando sus restos óseos como trofeos de caza.

Mr. Henry acaba de tomar una nueva presa: Greta, una pequeña que aún iba en el Kinder. La rapta, de su misma escuela, sin problema alguno. La lleva a su casa, donde juega con ella, por años, como si fuera un gato gordo, disfrazándola, y tomándole fotografías. Luego, esas impresiones, esas viejas polaroid, las usa para crear collages perversos, que despiertan el goce, más allá de la pedofilia:

Gordo Henry lee una vieja revista Proceso y encuentra una foto de Elena Poniatowska con Salinas de Gortari, Carlos Monsiváis y Héctor Aguilar Camín. La recorta sin que nadie se dé cuenta. Gordo Henry sabe que hizo lo correcto, lo correcto en muchos años.

[...]

Gordo Henry tomó la fotografía de la pequeña Greta, ahí, con sus ocho años relucientes. La recortó con ciudado y la colocó sobre Poniatowska. Él recortó su propia imagen y la puso sobre Carlos Monsiváis: una tarde veraniega con Salinas de Gortari, las trenzas de Greta, sonriente junto al presidente. ¡Qué felices eran, gordo Henry!

[...]

¿Qué tal otro fotomontaje, gordo Henry? La foto de Greta, tu princesa favorita, ahí, cuando estaba en la cama con su camisón. ¡Qué bella, gordo Henry! Dormida sobre su camita con holanes, con los ojos cerrados, mirando a otra parte, con las manos sobre el pechito y su mar de oro sobre el cojín. Espesura de oros, gordo Henry. Podrías ponerla sobre la foto en donde Rulfo contempla un cráneo de barro, entre sonriente y difuso. ¡Puedes ponerla ahí, gordo Henry! ¡Ponla en esa foto para que Rulfo y tú la vean por siempre, siempre, siempre!

























Mr. Henry aparenta ser un "buen vecino". Consuela a los padres de las niñas que ha raptado. Al fin de cuentas, es un profesor respetado. Les manda cartas de apoyo, les habla por teléfono. Incluso, llega a recibirlos en su propio domicilio. Los padres, aún más inocentes que sus crías, no sospechan del profesor de idioma inglés. Y si sospechan, el viejo pederasta los seduce hasta que desechan toda suspicacia.

¡Bien gordo Henry! ¡Ya tienes un plan...! Sabes que sus padres pueden venir a preguntarte. Pueden llegar desesperados a decir que la amaban, a cuestionarte de aquel día, si la viste en el jardín, en la calle, en algún lugar. No quieres que te tomen por sorpresa.

Recuerdas al Padre de Greta, ebrio, en loquecido en la puerta de tu casa. Muchas veces tuviste que atenderlo. Sólo te bastaron algunos movimientos para guardar el vestidito de Greta, sus huesos, sus fotos. Cuando entró a la sala, gordo Henry, sentiste un plácido y efervescente deseo, te excitó ligeramente que el padre de tu princesita llorara en el mismo lugar donde sus restos estaban ocultos, detrás de los muros.

¡Bien, gordo Henry!, ¡siempre has unido a la familia!

El humor negro se confunde entre las fantasías perversas. Para Mr. Henry, las niñas, aún muertas, tienen un valor emocional, estético, sexual. Son sus tesoros. De esa manera, el pederasta se convierte en un verdadero coleccionista de vidas infantiles. No se agota en el hecho de la muerte. Por el contrario, invoca con nostalgia y placer a sus fantasmas.

Eres un hombre con suerte y lo sabes, las princesitas siempre se fijan en ti. Siempre una de ellas te mira de reojo. Cada una tiene un tesoro: un perfume distinto entre las piernas.

Poesía negra que se convierte en prosa. Prosa que construye una historia. Historia que se entrelaza con las otras, con las de los demás personajes, que construyen la novela.



Los geranios y la nieve, segunda novela de Alonso Guzmán, ha resultado una sorpresa, aún para aquellos que conocemos, de tiempo atrás, al escritor.


Saludos.

sábado, 26 de julio de 2014

"No sé andar en bicicleta". Rocío Franco López.



Le dicen "la china" por su cabello crespo. La ubican como "poeta" (mas que como correctora de estilo) por la intensidad de los versos que plasma dondequiera. Egresada de la SOGEM, con sede en el Estado de México, colaboradora también de La Colmena, es una de las pocas escritoras mexiquenses de las que disfruto su imaginación y sus recuerdos.

"No sé andar en bicicleta" es una confesión personal. Una delación que revela, en el fondo, desinterés parental, poco tiempo para la educación en casa, carencia de libertad para moverse y descubrir el mundo, y una niñez amarga y turbia, llena de ecos que trascienden en el tiempo:

niños cantando amo ató matarile rile rón

[...]

los columpios y los parques:
los niños beben manzanita y corren
detrás de "túlastrais"
se asoman a su ventana:
"anda, bájate los calzones,
quiero ver qué hay ahí"

Una niña que llora, que sueña, y se descubre, mientras ve telenovelas y fantasea escuchando las canciones de Rocío Durcal.

"No sé andar en biclicleta", les dice a sus padres. Pero sus padres están ocupados viviendo su vida de pareja. Por eso, callan, huyen, se alejan, y luego, regresan con furia para destrozarse. Todo frente a esa mirada inocente: su hija que lo descubre todo. "Quítate son problemas de grandes".

La imaginación trasciende a lo cotidiano: desde la televisión, aparecen She-Ra, Lala Belle, Sandy Belle, Gigi; mujeres y niñas empoderadas de la década de 1980, referencias a un deseo de empoderarse, también:

la niña veterinaria tenía un dije con el que se volvía grande. el truco era desnudarse y girar como bailarina... nadie supo decirme dónde vendían esos dijes.

Haciendo referencia a la "transformación" de Gigi:



pero la chica de piernas largas, largas, tenía una camioneta voladora que iba a todas partes, ella quería ser reportera y estaba enamorada de Marcos...

Haciendo referencia a Sandy Belle:



Un placer revivir esos recuerdos de la infancia.

Una muestra de literatura pop, tal como a mí me gusta.


Saludos.

lunes, 8 de julio de 2013

Cecilia Juárez: "No te desanimes, mátate"



Leer a Cecilia Juárez siempre es un placer. Más allá de tenernos cariño por haber compartido ideas y aula, a lo largo de cinco largos años, en la Facultad de Humanidades de la UAEMex, nos congratulamos de ser de los pocos egresados de la Licenciatura en Letras Latinoamericanas que seguimos escribiendo y publicando.

Cecilia es, para mí, la mejor poeta de mi generación. Desde los tiempos en que realizábamos "cafés literarios" en casa de sus padres, me di cuenta de su calidad, de su retórica y de esa voz poética tan fuerte, casi agresiva, que ha quedado plasmada en su primer poemario Muerte para el coño dorado de Lavernia (2006) y en el más reciente No te desanimes, mátate (2013).

El poema que da título a su último libro, más allá de ser controversial, más allá de ser catártico, más allá de ser un grito de hartazgo, un alardido, demuestra, una vez más, que la poesia es o no es.

Personalmente, nunca había leído 50 versos tan desgarradores, y a la vez, tan apasionantes. Lo que desgarra no puede apasionar, ¿o sí? En la poesía, todo es posible.

Me pongo harta todos los martes.
Cuelgo mis vísceras sobre un bastón y ahuyento
a las moscas.
Luzco salvaje. Y harta.

Cuelgo los ojos en un aparador, por donde pasan
mandatarios y lechones y gente que cayó en ruina

[...]

Los odio a todos.

Escupo.
Con todas las fuerzas de mi materia bruta, escupo.

Grito dentro de frascos que tiro
en las puertas de los sanatorios.

Meo delante de las cámaras.
Me cago en las catedrales y con esa mierda
asalto a las palomas.

Muerdo a la gente.

Recorro los pasillos de colegios
donde todos parecen hechos con papel lustre
y le meto por el culo una banca
a quienes se apelliden con la letra A.

El manejo de la violencia poética es sublime. Más sublime es dibujar una Toluca con apenas tres referencias: hospitales, catedrales y colegios. Verdaderamente, sublime.

El resto de los poemas que conforman esta edición, retratan la búsqueda existencial de la poeta, a través del dolor, hacia sí misma. A través de un contínuo juego de espejos. Destronando los sueños infantiles: no hay libertad, no hay amor, no hay heroísmo.

Siempre he dormido con cadenas pendientes del oído,
mi abuela me las colgó siendo yo niña.
["En martes un espejo parlante"]

Querer es una actividad de mal gusto y
solo debería estar permitida en cuatro estados:
desgracia, ebriedad, locura
y tal vez Illinois.
["Sueños de carnicero"]

Qué lejos queda el heroísmo
de esta navaja en la que vivimos.
["Heroísmo"]

Sin duda, un universo poético sumamente intrigante y fascinante.

¡Ya te extrañábamos, Ceci!

Un abrazo, para tí.


Saludos.