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martes, 30 de abril de 2024

Japón, a favor de la causa palestina



En un país donde el grueso de la población se muestra apática, donde los jóvenes declaran sentirse desinteresados por la política partidista y donde la oposición anticapitalista practicamente no existe, encontrar protestas de ciudadanos japoneses a favor de la causa palestina resulta sumamente emocionante.


Pero lo que emociona aún más es ver en dónde realizaron las protestas: a la salida de la estación JR de Shibuya, uno de los polos para la cultura pop y el consumismo entre los jóvenes y adolescentes del globo. Por eso, en los videos grabados por los participantes, es evidente la gran presencia visual de dos proyectos pop que se han comercializado:


NewJeans, el grupo koreano femenino más visto y escuchado el año pasado, promocionando la línea de productos de belleza Essential, de la empresa japonesa Kao;


y Utada Hikaru, con casi treinta años de carrera artística, promocionando el té embotellado 綾鷹 ayataka, de la empresa CocaCola.


Frente a tanta enajenación y mercadeo, una demanda compartida por los ciudadanos conscientes del mundo: detener el genocidio de Israel hacia el pueblo palestino.


Saludos.

jueves, 25 de enero de 2024

Tres poemas sobre el genocidio israelí en #Gaza


El Doctor me dijo / que había una pequeña esperanza / de que mi hijo sanara.
Cuando regresé al hospital / no encontré el edificio, al Doctor o a mi hijo.
—Un padre en Gaza.



Soldados coloniales,
¿Qué le han estado haciendo
a mi poesía todos estos años
cuando fácilmente pude haberles dado muerte
en mis poemas
así como ustedes han matado a mi familia
fuera de la poesía?

La poesía ha sido mi oportunidad
para ajustar cuentas con los asesinos,
pero los dejo envejecer afuera,
pues quiero que conozcan el detrimento
de sus vidas, que se arruguen sus rostros,
que se adelgacen sus sonrisas,
y que se herrumbren sus armas.

Así que si ustedes, lectores, ven a un soldado
paseándose por mi poema,
tengan confianza en que lo he abandonado a su destino
así como se abandona un criminal
por los años que le queden,
aquellos que se encargaran de ejecutarlo.

Y sus oídos serán los que se encarguen de ejecutarlo
mientras me escucha recitar mi poema
para las dolientes familias,
y no podrá escabullirse
de mi libro o del sitio de la lectura
mientras la gente sentada lo mira fijamente.

No serás consolado,
soldado, no, nunca,
ni siquiera cuando salgas
de mi lectura de poesía
encogido de hombros
y con los bolsillos cargados de balas muertas.

Incluso si tu mano,
trémula como se encuentra
por tanta muerte,
se pone a jugar con las balas,
tú no
producirás nada
salvo un sonido muerto.

—Ahlam Bsharat (1975). "Cómo mato a los soldados" en Círculo de Poesía.




Saludos.