Interesantísima reflexión, a partir del minuto 22:10, del politólogo Yesmil Pérez, invitado del Dr. Alfredo Jalife Rahme a su "Radar geopolítico":
[El triunfo de Lula] le da cierto óxigeno a la Izquierda latinoamericana. La aleja —creo yo, me atrevo a decirlo— del Progresismo "woke" que tanto daño le hizo a América Latina. Porque Lula finalmente comprendió algo que [nosotros dijimos en este espacio]: Lula debe radicalizarse, y no hacer lo que siempre hace la Izquierda, en segundas vueltas, en América Latina... que es moderarse y salir a buscar los centros, volverse más "light", y empezar a coquetear con otros sectores... La población en América Latina está ávida de soluciones reales y no de fachadas de género que es lo que el Progresismo "woke" terminó imponiéndole y capturando a esa Izquierda...
Ya lo he dicho varias veces en mis redes sociales: el progresismo "woke" es lo peor que le pudo haber pasado a la Izquierda latinoamericana:
Por ejemplo, y este será un ejemplo muy cagado, en todas y cada una de nuestras universidades hay una unidad o departamento "de género" pero no hay nada parecido que combata la pobreza (fuera de dar becas a los estudiantes) 😏
— Christian Hernandez (@cehernandez1980) July 11, 2026
PERO TENEMOS MATRIMONIO HOMOSEXUAL 😉 https://t.co/O9c1yDqKSL
— Christian Hernandez (@cehernandez1980) July 27, 2026
Disculparán lo escueto de mis comunicaciones pero son reflexiones que hago al estar, en este caso, en Twitter. No soy un anti-propagandista-"woke" de tiempo completo. (Se aceptan financiamientos y patrocinios.) 😉
Lo que es un hecho es que, tal como explica magistralmente en su libro la filósofa estadounidense Susan Neiman, el Progresismo "woke" no es Izquierda en el sentido marxista del término por tres aspectos centrales:
1. Porque alienta el tribalismo, y no una posición universal a favor de la lucha por los derechos sociales.
2. Porque prefiere el poder a la justicia, fustigando linchamientos sociales como las famosas "funas".
3. Porque no cree en una posibilidad real de progreso, en términos marxistas, es decir, como el resultado dinámico de la lucha de clases que busca liberar las capacidades humanas de las cadenas de la explotación sistémica.
Así, tal como explica la filósofa Roxana Kreimer, el Progresismo "woke" a menudo olvida la lucha por la justicia social, inclusive, la justicia histórica; y se decanta por una especie de identitarismo tribal en la que el empoderamiento de sus agremiados resulta lo más importante (sobre el rescate de los desposeídos).
Así, existe una necesidad imperiosa de la Izquierda Internacional de romper con el Progresismo "woke", retomar la defensa de los Derechos Universales del ser humano y luchar por su defensa, sobre todo, el acceso gratuto a la educación, los servicios de salud y la vivienda.
Ojalá el triunfo de Lula sea el comienzo de la renovación de la Izquierda latinoamericana. ✌️
Saludos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario