miércoles, 11 de noviembre de 2015

大塚 英志 Ōtsuka Eiji en México


https://cesjm.wordpress.com/2015/11/10/658/

Hace mucho tiempo, cuando cursaba mis estudios de la Maestría en Estudios de Asia y África de El Colegio de México, me topé, por primera vez, con Ōtsuka Eiji (editor del primer manga rorikon publicado por una editorial establecida: Manga Burikko). Todos los documentos no académicos que encontraba (en aquel entonces, solo en idioma japonés) lo señalaban como uno de los responsables de promover la estética rorikon en los medios impresos de Japón.



Después, me encontraría con su libro 「おたく」の精神史 一九八〇年代論 “Otaku” no seishin shi: 1980 nendai ron (“La historia espiritual de los ‘otaku’: tratado sobre la década de 1980”), documento en el que revela de qué manera se dio el nacimiento de la cultura otaku:

La palabra otaku 「おたく」 fue utilizada por primera vez [para referirse a los seguidores del anime - manga] en 1983, en el numero de junio de la revista Manga burikko 『漫画ブリッコ』, gracias a Nakamori Akio 中森明夫. Pero el hecho de Nakamori “descubriera” a los otaku en este año, no puede considerarse algo causal, porque hay que señalar que, en 1983, aparecieron simultáneamente todos los fenómenos que caracterizarían a [la cultura popular de] la década de 1980. Hechos como la inauguración del Tokyo Disneyland (el 15 de abril), el inicio de la venta del Family Computer (Famicom) de Nintendo S.A. 任天堂 (株) (el 15 de julio), y la aparición del manga Dômu 童夢 (“Sueños de infancia”) de Otomo Katsuhiro 大友克洋 (el 18 de agosto), presagiaban las modificaciones que ocurrirían en la cultura de masas. (Op. cit., pp. 16-17 [la traducción es mía])



En febrero de 1983, Ōtsuka Eiji asumió la dirección editorial de Manga burikko (revista que se publicaba desde septiembre de 1982) con el propósito de renovarla tanto en su estilo como en sus contenidos. Los trabajos publicados en los primeros números de Manga burikko estaban influenciados notablemente por el estilo de los 三流エロ劇画 sanryū ero gekiga ("dibujos sexuales de tercera categoría") que trataban de representar el sexo con “completo realismo”, y cuyos dibujantes utilizaban, como material de creación, fotografías sexualmente explícitas provenientes de las revistas para adultos. La misión editorial de Ōtsuka era establecer, dentro de Manga Burikko, el estilo de las historietas de niñas bonitas (bishōjo manga) que había popularizado en sus publicaciones 『アップルパイ 美少女まんが大全集』 Appuru pai: bishōjo manga dai-zenshū (“Apple pie: obras completas de manga de niñas bonitas”), y 『プチアップルパイ』 Puchi appuru pai.



Para Ōtsuka Eiji, la característica central que identificaba a los primeros rorikon manga es la explicitación del sexo que se encontraba oculto en los shōjo manga dibujados por Tezuka Osamu y por las dibujantes mujeres del 24-nen gumi. Ōtsuka comparó el estilo de los primeros dibujantes de historietas rorikon con las historietas para niñas, y al no encontrar una diferencia significativa entre ellos, determinó que la única diferencia que existía entre el rorikon manga y el shōjo manga era la presencia más clara de contenidos sexuales.



Al paso de los años, Manga Burikko se convirtió en la primera revista de historietas rorikon en publicarse, de manera periódica, por una editorial establecida. Tener al genio que hizo esto posible todo esto, en tierras aztecas, me llena de alegría, sobre todo, ahora, que la ONU pretende etiquetar al rorikon manga como "pornografía infantil".

Gracias al Círculo de Estudios sobre Subcultura Japonesa en México, por esta oportunidad enorme.


Saludos.