domingo, 25 de agosto de 2013

@ La Colmena No. 78


http://www.uaemex.mx/plin/colmena/Colmena_78/Aguijon/4_Animacion_japonesa_shinto.pdf

Esta semana, descubrí que ya se encontraba en línea mi artículo, originalmente titulado "Animación japonesa y religión: una invitación al sinto", publicado en la revista La Colmena bajo el título "Animación japonesa y shinto", en el cual señalo las relaciones entre el pensamiento mítico-religioso de Japón y la animación nippona, en especial, en las obras del Studio Ghibli.


http://sugar-h.deviantart.com/art/Mononoke-Hime-334377055

Tal como publiqué en mi Facebook:

El Studio Ghibli 株式会社スタジオジブリ ha proyectado, en cada una de sus obras "el espíritu y las ideas fundacionales del Shinto: 1) cada aspecto de la naturaleza tiene su propio dios (kami); 2) la mayor parte de estos dioses es invisible al ojo humano, pero existen, y su presencia mantiene el equilibrio de fuerzas en la naturaleza; 3) el ser humano también es parte de la naturaleza, por lo tanto, entre más compenetrado esté con ella (y con sus kami), puede alcanzar un estado divino superior y convertirse, a su vez, en un kami; 4) el ser humano que no está compenetrado con la naturaleza (ni con sus kami) debe respetarla, preservarla y salvaguardarla, so pena de que los kami le envíen un castigo divino (enfermedades, plagas, sequías, terremotos, inundaciones, etc.), y 5) si el ser humano se vuelve contra la naturaleza (y sus kami), se vuelve contra sí mismo, por lo tanto, encuentra su propia destrucción."

Los mensajes "satánicos" que seudo-periodistas como Lolita de la Vega creían ver en las obras de animación japonesa, no son más que reflejos de la filosofía y del panteón shintoístas.



Y tal como expongo en mi artículo, las representaciones sexuales que aparecen en los anime y los manga responden a una cosmovisión y a unos valores distintos a los de la tradición judeo-cristiana, en especial, aquellos concernientes al cuerpo y a la actividad sexual.



Este tipo de personas obtusas y prejuiciosas son quienes consideran al rorikon anime-manga "pornografía infantil". Lástima que ellos no trabajen solamente en los mass media, sino también, como profesores e investigadores, por ejemplo, del Centro de Estudios de Asia y África de El Colegio de México.


Saludos.

lunes, 19 de agosto de 2013

@ マンガ論争exp. Manga Ronsoh Exp.


https://www.facebook.com/mangarosohexp/posts/211960762296445

"Manga Ronsoh" (literalmente, "controversia de historietas japonesas") es una serie de libros, ensayos y publicaciones amateur escritas por el crítico japonés Nagayama Kaworu quien, en los últimos años, también se ha convertido en un activista opositor a las leyes que pretenden criminalizar el rorikon manga al considerarlo "pornografía infantil".



En la pasada Comic Market, celebrada los días 10, 11 y 12 de agosto, Nagayama Kaworu y su equipo presentaron un número especial de "Manga Ronsoh" que declaraba en su portada:

マンガは児童ポルノではない!
Manga wa jidou poruno dewanai!
¡El manga no es pornografía infantil!



Tal como he expuesto en otros post, desde finales de la década de los noventa, el Partido Liberal Democrático (ahora en el poder con Shinzo Abe) ha planteado la criminalización del rorikon manga comparándolo con la "pornografía infantil", una tendencia impuesta por los Estados Unidos de América, a través de la UNICEF y organizaciones no gubernamentales como ECPAT.



Sin embargo, lo que los políticos japoneses pretenden ignorar es que el nacimiento y comercialización del rorikon manga en Japón vino de la mano con el nacimiento de la "cultura otaku", a principios de la década de 1980.



Dibujantes de historietas como Azuma Hideo, Uchiyama Aki, Hayasaka Miki, Morino Usagi, Senno Knife, Fujiwara Kamui, y hasta el propio Hayao Miyazaki (a la postre, fundador del Studio Ghibli), dieron origen a lo que editorial, técnica y estéticamente reconocemos actualmente como rorikon manga.


http://www.geocities.jp/azicon1/1980_S.html

Sin embargo, algo que los supuestos "especialistas" en historieta japonesa han tratado de evitar evidenciar es el papel que Tezuka Osamu ("el Dios del manga") jugó en el nacimiento del rorikon manga.


http://issuu.com/christianhernandez2/docs/cesjm-japanese_subcultures_from_mexico_-2012-_no1/58

Tal como explico en mi artículo "Osamu Tezuka: the pioneer in the sexualization of girls portrayed in Japanese manga", las representaciones del cuerpo femenino que Tezuka Osamu realizó en su obra maestra Hi no Tori (1967-1969) son el antecedente de la representación erótica de la figura femenina que más tarde se popularizará en el shoujo manga (siluetas delgadas, extremidades largas, ojos grandes y ensoñadores, cinturas mínimas y senos casi imperceptibles).


http://issuu.com/christianhernandez2/docs/cesjm-japanese_subcultures_from_mexico_-2012-_no1/58

Dicha representación, pasará, a lo largo de la década de 1970, del shoujo manga al rorikon manga, por lo cual, siguiendo a especialistas como Yonezawa Yoshiro, Otsuka Eiji y el propio Nagayama Kaworu, Tezuka Osamu tiene un papel preponderante y decisivo en el origen estético del rorikon manga que apareció a lo largo de la década de 1980.



Estas son las ideas que la Junta de Profesores del Centro de Estudios de Asia y África, de El Colegio de México, decidieron rechazar en mi Tesis de Maestría, y con ello, negarme el título profesional y la posibilidad de continuar mi trayectoria como investigador en Japón.


Saludos.

domingo, 18 de agosto de 2013

Tres obras del Adachi Museum of Art

"Cat and Plum Blossoms" (1906). Hishida Shunso.

"Kumawakamaru" (1907). Kobayashi Kokei.

"Spring Drizzle" (1942). Kawai Gyokudo.

Google Cultural Institute es una plataforma virtual, lanzada en el año 2011, que trata de compartir, a nivel global, las obras de arte más representativas de los diversos museos de Europa, Estados Unidos, América Latina y Asia.

La semana pasada, compartí en mi FaceBook, algunas imágenes de las obras que alberga, en el Google Cultural Institute, el Adachi Museum of Art, ubicado en la Prefectura de Shimane, Japón.

Más que ser imágenes de las obras artísticas en su conjunto, son detalles de las mismas. Detalles que, precisamente, por su sutileza técnica y temática me han fascinado. Gracias a Google por poner el arte japonés al alcance de nuestros ojos.


Saludos.

sábado, 10 de agosto de 2013

Un diálogo entre Dorothy & Alice


Ilustración de la artista británica Helen Green.

Alice: "Sí amiga, te digo, el País de las Maravillas es un lugar muy psyco"
Dorothy: "¿Peor que Oz?"
Alice: "Mucho peor"

También publicado en mi FaceBook.


Saludos.

viernes, 9 de agosto de 2013

Patricio Monero: de caricaturista a vidente :3


Jueves 8 de agosto de 2013.


Viernes 9 de agosto de 2013.

El día de ayer, el caricaturista mexicano Patricio Monero publicó una viñeta que hacía mofa de la decisión del Juzgado Décimo Tercero de Distrito en Procesos Penales Federales con sede en la Ciudad de México, Distrito Federal, respecto a declarar "inocente" del delito de enriquecimiento ilícito a Raúl Salinas de Gortari, la cual planteaba, además, de manera irónica, que otros personajes políticos acusados de diversos delitos en los sexenios de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) y Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000), quedarían libres.

El día de hoy, el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal con sede en Guadalajara, Jalisco, decidió liberar al ex-narcotraficante Rafael Caro Quintero, por lo que el monero decidió "actualizar" su viñeta insertando su nombre en ella.

¡Qué clarividencia!

¡Y qué impunidad se vive en México!


Saludos.

viernes, 2 de agosto de 2013

"El juego del gato y el alfil". Eduardo Osorio.



Me gustan los gatos. Los prefiero sobre los perros. A algunas personas no les gustan porque son orgullosos, voluntariosos, narcisistas, y buscan tener la atención y el cariño de sus dueños. Igual que el Maik, personaje de la novela El juego del gato y el alfil de Eduardo Osorio, ex-presidente del Centro Toluqueño de Escritores, y ganador del Premio Internacional de Narrativa "Ignacio Manuel Altamirano" 2011 convocado por la UAEMex.

Personalmente, me enteré de que Osorio había ganado dicho concurso gracias a la cobertura que la revista "Valor Universitario" hizo tanto de la convocatoria como de los resultados del premio. Estuve a la expectativa de su aparición. Hasta que el Maestro Juan Carlos Carmona Sandoval, editor de La Colmena, me comunicó que él iba a presentarla en la Feria del Libro de Guadalajara 2012. De inmediato, la busqué en las librerias de la UAEMex. Y finalmente, a inicios de este año, pude tenerla entre mis manos.

El juego del gato y el alfil es una novela que sufrí. La leí en pausas, desconcertado por la brevedad de sus capítulos, y angustiado por la violencia verbal y de género que representa. No me convenció el discurso del personaje principal, Alberto (matemático cuarentón y solterón) que trata, a toda costa, de refugiarse en la cópula sexual y los orgasmos prometidos por Helen, "la gringuita", para no enfrentar la decadencia moral y personal en la que vive.

Decadencia burguesa. Capitalismo. Subordinación de la mujer. Machismo. Frente al malestar, el placer sexual como panacea. Coitos con condón para evitar embarazos. Soledades sin sentido: Alberto y Helen. Prefieren fingir que tienen una relación a descubrirse exitosos socialmente pero fracasados en privado.

Frente al vacío, el genio de Alberto: imaginar que todo es un juego con reglas poco claras y no escritas, como una partida de ajedrez, como un partido de fútbol, como una visita casual al psicoanalista:

No existe juego sin reglas. Confiar uno en el otro se impone como broma o como reto. Y le denominamos lealtad. Por más que te esfuerces, sin embargo: la mayonesa, ¿dentro o fuera del refrigerador? La pasta de dientes que uno espachurra cuando al otro le obsede alisar el tubo. Ir a la lavandería hoy o mañana. Teatro o cine. Ninguno de los dos: tele. ¿De quién es el turno para lavar los trastes? Ya me tocó ayer. La hora de la intimidad que preparaste con cuidado y su negativa irreductible: necesito terminar de leer esto. Es mi turno para elegir película. No; acuérdate bien. Pero, ¿quién es árbitro, réferi o ampáyer cuando sólo dos conocen las reglas? Surge "el tuyo" y, a la defensiva, su contrario "el mio". El dulce enemigo. Dime, gato, quién puede mediar ante estas diferencias.

(Eduardo Osorio. El juego del gato y el alfil, p. 87)

No hay hijos, pero hay gato. Y el gato, Maik, es quien atestigua los vaivenes de una relación que es necesaria porque, sin ella, no habría juego. Y sin juego, habría vacío. El vacío, por supuesto, llama a la locura. Locura a la que Alberto, doctamente, le llama "esquizofrenia".

El final de la novela es contundente: 7 páginas en las que Osorio resume magistralmente la historia sentimental de Helen (desvirgada a los 13 años de edad, por cierto, siempre en busca de su figura paterna), un último sueño de Alberto (con fuertes reminiscencias a otros textos del universo de Osorio) y un desenlace crucial pero previsible (la serpiente que muerde su cola).

Helen y Alberto sólo son los personajes de su propia historia, una historia encarnada en sus propios pasados, en sus infancias, en los fantasmas que ambos han elaborado con el tiempo, temores y anhelos que brotan de sus respectivos inconscientes pero que, debido a una pésima comunicación, no enfrentan.

Personalmente, habiendo sido profesor de "Comunicación" en la Facultad de Ciencias de la Conducta (UAEMex), sé que los problemas de comunicación interpersonal no son problemas de "comunicación" per se, sino que se relacionan con los conflictos inter-subjetivos de los amantes quienes, confundidos por sus vinculaciones emocionales inconscientes, tratan de dar lo que no tienen (pero que ellos mismos necesitan) haciendo realidad la máxima lacaniana:

Amar es dar lo que no se tiene a alguien que no lo es.

(Jaques Lacan. Seminario 8: La transferencia, 1960-1961)

El "tercero en discordia", tema que ha apasionado a Eduardo Osorio en sus aproximaciones literarias a las relaciones de pareja, solo es un pretexto para poner en claro lo evidente:

-No. Ya basta. Escoge: el gato o yo.

(Eduardo Osorio. El juego del gato y el alfil, p. 159)

¿Qué diría el Maik si pudiera desdoblarse imaginariamente, como Osorio, y simbolizara su realidad desde la narrativa?


Saludos.